Donde ya está tu cliente. Y donde ya estás publicando, aunque sea a mano.
Si tienes una tienda de barrio, lo más probable es que Instagram ya sea tu segundo escaparate. El problema es que lo llevas a mano, por mensajes, y nada de eso cuadra con tu stock. El conector de Foxta está en desarrollo.
«¿Te queda la 38?» y tú vas a mirar. Y a veces contestas que sí y ya no está.
Esa venta no está en tu caja, ni en tu stock, ni en la ficha del cliente. Existe solo en el chat.
Si lo subes una vez y no lo tocas, acabas anunciando cosas agotadas.
Y por tanto no sabes si merece la pena el tiempo que le echas.
El motor multicanal de Foxta ya funciona. Lo que falta es enchufar este canal.
Tu catálogo de Foxta publicado en Meta, con precios y disponibilidad reales, actualizándose solo.
Con producto que existe de verdad, con su precio y su disponibilidad reales, y un enlace que lleva a comprarlo a tu web.
En España, Instagram y Facebook no cobran dentro de la app: mandan al cliente a tu web. Meta es escaparate, no caja. La venta se cierra en tu tienda online y de ahí sí entra en Foxta.
Cuánta visita y cuánta venta te llega desde ahí, para que sepas si compensa el tiempo que le echas.
Te avisamos el día que esté listo. Un correo, y nada más: ni newsletter ni comerciales detrás.
Todavía no, está en desarrollo. Hoy sincronizamos con WooCommerce, Shopify y PrestaShop.
Para el escaparate con etiquetado de producto, en España lo habitual es tener una web donde se cierre la compra. Si ya tienes WooCommerce o Shopify, lo tienes.
Regístralas en el TPV de Foxta como una venta más y asígnalas al cliente. Así al menos el stock cuadra y sabes quién te compra.
Unir el stock de tu tienda física y tu tienda online. Es la base sobre la que se monta todo lo demás, y funciona ya con WooCommerce, Shopify y PrestaShop.